| Mensaje del
Superintendente, septiembre de 2008
Ingles/English
Un mensaje constante
para los jóvenes
Considerando
la gran competencia que existe por obtener la atención
de los jóvenes, parece casi imposible que ellos escuchen
lo que estamos tratando de decirles en medio de tanta conmoción.
Los anuncios se encuentran en todo lugar, en cada medio de
comunicación. En la actualidad los alumnos cuentan
con todas las herramientas necesarias: teléfonos celulares,
aparatos para enviar mensajes escritos, redes de comunicación
social en la Internet y aparentemente un tiempo infinito para
compartir. Por ello, el personal escolar, los padres y la
comunidad están afrontando un período especialmente
desafiante en lo que respecta a retener la atención
de los jóvenes. Aún así, al comenzar
el año escolar me gustaría inculcar tres mensajes
sobre el aprendizaje a nuestros alumnos:
La educación es importante.
Tú puedes hacerlo.
No perderé la confianza en ti.
La educación es importante
Aún cuando los alumnos tienen la intención
de desempeñarse bien en la escuela, ellos tienen dificultades
determinando las prioridades. La recompensa que trae el tener
éxito escolar parece encontrarse en un futuro muy distante,
por ello muchos de los alumnos optan por satisfacer sus necesidades
inmediatas concentrándose en cualquier otra cosa. Tenemos
que decirles de cualquier manera posible que la escuela es
importante, la asistencia escolar es importante, poner atención
en la clase es importante, hacer las tareas escolares es importante
aún cuando sea aburrido, hacer preguntas es importante,
hacer las tareas escolares que el maestro envía a casa
es importante, estudiar para las pruebas es importante, y
estar al tanto de como se está progresando es importante.
Los
padres, abuelos y otros parientes pueden ayudar de muchas
maneras a inculcar este mensaje (la educación es importante)
en casa, haciendo que los niños asistan a la escuela
todos los días y puntualmente, creando un lugar para
que ellos realicen las tareas escolares y contactándose
con los maestros u otro personal cuando se tengan inquietudes
o preguntas. Los parientes y amigos de la familia también
pueden recalcar la importancia de este mensaje (la educación
es importante), preguntándoles sobre la escuela y esperando
hasta que el niño o joven responda comprensivamente.
Esto no es fácil, pero vale la pena. Nuestros niños
y jóvenes necesitan escuchar este mensaje, “El
aprendizaje es importante” de parte de todos en la comunidad
y en cada oportunidad que se tenga, de manera que sepan quién
respalda el aprendizaje de ellos.
Los maestros enfatizan este mensaje cuando explican la importancia
del contenido de lo que se explica, cuando ellos insisten
en que se completen las tareas para la casa y cuando se notifica
a los padres o encargados cuando estas no se realizan y cuando
se usan las evaluaciones no sólo para asignar una calificación
al alumno, sino que también para determinar lo que
se necesita enseñar nuevamente o si se debería
enseñar de otra manera distinta.
Tú
puedes hacerlo
Este verano pasé varios días con mi nieto Trenton
de cuatro años de edad. Trenton puede intentar hacer
cualquier cosa, pero cuando no tiene éxito inmediato,
él dice “Eso es muy difícil.” A
veces, trate al principio de demostrarle aquellas tareas que
le eran un poco difíciles. Una tarde, mientras estábamos
construyendo figuras con cubos de lego, se me ocurrió
pensar que probablemente yo no estaba ayudando a su desarrollo
en estas situaciones, ni tampoco estaba contribuyendo a lo
que yo denomino como “Comprometerse a realizar una tarea”.
Por este motivo, comencé a usar otras estrategias que
al principio no fueron muy exitosas, dejándolo que
siguiese intentándolo por si mismo. Como yo ya había
hecho cualquier cosa que él necesitaba, le había
enseñado de esta manera que yo realizaría las
tareas aún cuando él fuera capaz de realizarlas
por si solo. Durante el resto del tiempo que estuvimos juntos,
lo estimulé a que continuara intentando y lo incentivé
cada vez que se esforzaba por intentar una tarea determinada.
Ambos descubrimos que él podía realizar mucho
más que lo que se le estaba dejando hacer.
El aprendizaje es un trabajo difícil y no todos los
que aprenden lo hacen a un mismo ritmo, o de la misma manera,
o con el mismo esfuerzo. Con todos los alumnos debemos constantemente
expresar el mensaje de “Tú puedes hacerlo”.
Los alumnos que tienen confianza en si mismos y que saben
que el trabajo duro conlleva al éxito, no sólo
les va bien en la escuela sino que además tienen un
buen desempeño fuera de la institución escolar
y también en el trabajo. El mensaje que contiene esta
frase “Tú puedes hacerlo” es la creencia
fundamental de que el esfuerzo y la persistencia son las cualidades
más importantes en la realización de cada trabajo
que se emprende.
“Tu puedes hacerlo” ponga a los niños
y jóvenes a cargo de su propio aprendizaje. Este mensaje
tiene relación con las expectativas que se tienen.
Cuando esperamos muy poco de los niños, ellos reciben
el mensaje de que no lo pueden lograr. Muchos años
atrás, cuando me desempeñaba como voluntario
en la clase de primer grado de mi hija, recuerdo a un niño
que me decía que era “duro de cabeza”
porque todavía no podía leer tan bien como otros
compañeros de la clase. Si dejamos que los niños
a tan temprana edad cierren sus puertas al aprendizaje, ellos
estarán realmente discapacitados para toda la vida
porque creerán que no tienen la capacidad para aprender.
No perderé la confianza en ti
El tercer mensaje es probablemente el más importante.
“No perderé la confianza en ti” significa
que aunque el alumno no logre su cometido en los 20 primeros
intentos, nosotros continuaremos proporcionándole apoyo
y aliento. Para algunos alumnos aprender las tablas de multiplicar
a los 10 años puede ser prácticamente imposible.
Sin embargo casi todos los alumnos las aprenderán en
algún momento. Solamente tomará más tiempo
y más ayuda que la que les toma a los alumnos que las
aprenden a los ocho años de edad. Muchos alumnos pierden
la confianza en si mismos y sienten que nunca podrán
aprender, como en la frase “la gente inteligente aprende
y yo soy muy tonto”. Algunos alumnos muy capaces se
dan por vencidos en la escuela debido a que los maestros y
los padres piensan que ellos aprenderán de todas maneras.
La palabra “yo” en la frase “Yo no perderé
la confianza en ti” es crucial para que ellos se den
cuenta que existen adultos en sus vidas que no los abandonarán
o descartarán en el proceso del aprendizaje. En la
vida de cada alumno o joven existe por lo menos un, y preferiblemente
más de un adulto, que nunca perderá la confianza
en que este logre el éxito académico. Estos
adultos que se preocupan de los alumnos pueden ser los padres,
los maestros, los parientes, los mentores o los tutores. Lo
que ellos tienen en común es la creencia total y absoluta
de que el niño o joven tendrá éxito en
el aprendizaje, sin importar la dificultad, o las circunstancias
adversas para el niño.
El
aprendizaje no es un proceso lineal. Pocos son los alumnos
que logran un progreso continuo. Hay muchos altos y bajos
en la educación de un alumno y los retrocesos son comunes.
Los alumnos son capaces de hacer algo un día y luego
al día siguiente ya no pueden hacerlo. Los jóvenes
no siempre se comportan en la forma en que queremos que se
comporten. En muchas instancias la conducta de ellos se torna
algo difícil de manejar. Muchos de ellos nos dicen
claramente que no les importa nada. Algunos alumnos prefieren
meterse en problemas en vez de que alguien se de cuenta de
que no son capaces de leer. Por ello, este es el más
complicado de los tres mensajes, pero aún así
es vital para el éxito de los alumnos. Es crucial que
los maestros, padres y miembros de la comunidad no pierdan
la confianza en ellos. En todo lo que decimos y hacemos tiene
que estar presente de manera consistente y persistente el
mensaje de “No perderé la confianza en ti.
De esta manera, al comenzar el año escolar 2008-09
los mensajes claves son los mismos que se usaron el año
pasado y serán los mismos que se usarán el año
siguiente:
• La educación es importante.
• Tú puedes hacerlo.
• No perderé la confianza en ti.
Bruce Harter
Superintendente |